Ahí
estaba yo, encerrado entre cuatro paredes de tablaroca sin nada más que hacer
que ordenar papeles y mantener a todos dentro del margen que se nos había
establecido. No podía seguir con eso, yo sabía que no era correcto hacer que
todos los demás actuaran y pensaran de la misma manera, tenía que hacer algo al
respecto. Me enfermaba el ver todo lo que estábamos haciendo con nuestros
hermanos, pero lo que realmente me hacía sentir asqueado y horrible, era el
hecho de que yo supiera lo que estaba pasando y no estuviera haciendo nada para
detenerlos.
Finalmente
llegó el día, ya no pude resistir más, sabía lo que quería, sabía que era lo
que estaba buscando, y por qué lo estaba buscando. Quería que las cosas
volvieran a ser como en el año de 2016, cuando las personas aún podían decidir
qué hacer, quienes ser, podían decidir qué ser. Desesperado me levanté de mi
asiento y soltando un grito como nunca antes lo había hecho comencé a correr a
la salida más cercana, recorrí el pasillo del edificio, un enorme corredor de
más de 70mts de largo en el que lo único que se alcanzaba a ver eran paredes de
tablaroca, estaba a punto de salir, podía oler ese aroma fresco y agradable que
solamente la vegetación del exterior tiene.
Pero
mi paso se vio rápidamente bloqueado por un par de guardias de seguridad,
enormes, corpulentos y con una expresión de odio en su rostro, habían sido
diseñados así desde el vientre de su madre, una más de las abominaciones que ya
se hacen en estos días. No me detuve a dialogar con ellos, sabía que sería
inútil, por lo que hice lo que cualquiera en mi situación hubiera hecho, golpee
con todas mis fuerzas el estómago de uno de ellos, dejando descubierta su
cabeza, por lo que inmediatamente golpee una de sus sienes y fue todo, estaba
muerto ahora, justo cuando su cadáver golpeo el suelo hice lo mismo con el otro,
no tuvo oportunidad siquiera de maldecirme. Ahora solamente me quedaba una cosa
por hacer, correr a casa.
Al
salir lo que vi me dejó sin palabras, mi rostro estaba por todas partes, era
increíble, no pasaban ni diez minutos desde el momento en el que dejé mi lugar
y ahora todos me estaban buscando, oficiales y civiles por igual. Las TFM500,
máquinas con aspecto de perro de caza que pueden rastrear e inmovilizar un
blanco a cincuenta kilómetros a la redonda de su posición, estaban trabajando a
su máxima potencia para poder encontrarme, no tenía otra opción, tuve que
comenzar a moverme por los tejados, el único lugar que no era vigilado todo el
tiempo.
Cuando
llegué a mi casa comencé a desear no haber salido nunca de mi lugar en la
oficina, noté que en el suelo había una pequeña nota que me pedía ir a la
cocina, al entrar por la puerta de la misma sentí que iba a morir, pude
contemplar los cuerpos de mi familia postrados en el suelo, los cadáveres de mi
esposa y mis dos hijos tenían un corte en el cuello y sus extremidades habían
sido separadas de sus torsos. Desesperado lancé un rito a cielo, sabía quién
había hecho esto y estaba completamente decidido a acabar con él.
Unos
momentos después estaba listo para partir, me arme con mis mejores armas de
contacto y corto alcance, besé los cuerpos de mi esposa y mis hijos a la par
que les prometía que los vengaría, les prometí acabar con la vida de quien les
hizo eso. Así comencé mi búsqueda de venganza y libertad, mi primera parada fue
una taberna muy frecuentada por policías y caza recompensas, el lugar daba
asco, un aroma a inodoro con medio año sin lavar inundaba el establecimiento
completo, además de que la iluminación era tan mala que solamente un gato
podría ver ahí dentro.
Pero
cuando llegué lo que menos me importaba era el olor del lugar, tenía que hablar
con Zack, la escoria de la ciudad, un policía que solamente se dedicaba a
trabajos sucios, aquellos que nadie más quería hacer, no por nada lo habían
bautizado como The Murderer Zack. Estaba
seguro que fue él quien asesinó a mi familia, pero sabía que no lo había hecho
por pacer, alguien le pagó para que realizara el trabajo, después de todo, Zack
era más un mercenario que un policía.
Mi
charla con él fue corta, no necesité mucho para hacerlo habar, bastó con cortar
ocho de sus diez dedos de las manos para que comenzara a darme los nombres de
aquellos que lo contrataron, una vez que me aseguré de que me haya dicho
absolutamente todo lo que sabía desenfundé mi arma y le enterré una bala en
medio de los ojos, ya no me era útil y no me podía arriesgar a que dijera algo
sobre mí a sus superiores.
Uno
a uno fueron cayendo las personas que Zack mencionó, cada muerte me acercaba
más al premio mayor, la persona que me estaba buscando y el principal
responsable de la muerte de mi familia, Martin McStephens, el hombre más
poderoso de esta tierra. Acabé con cada uno de sus cabecillas hasta llegar con
su mano derecha, Lucas Stevens, sabía lo que tenía que hacer y no pensaba
fallar, no en esta ocasión.
Entonces
llegué a su oficina, estaba tan cerca que casi podía oírle hablar con alguien,
por el teléfono, en ese momento lo peor ocurrió, una flecha atravesó y desgarró
mi muslo derecho, antes de poder siquiera gritar una segunda flecha apareció y
me deshizo el muslo izquierdo, estaba inmóvil, intenté alcanzar mis armas pero
antes de llegar a ellas un par de balas me destrozaron los brazos, estaba
indefenso ahora, levanté la mirada a la par que gritaba de agonía, solamente
pude reconocer la sombra de un gran hombre levantar un mazo y lanzarlo hacia
mí, luego de eso, oscuridad.
Y
así es como llegué aquí, estoy amarrado a una silla son poder moverme, a lo
lejos distingo las sombras de McStephens y Stevens, los oigo discutir acerca de
que es lo que harán con migo, un veredicto se alcanza a escuchar de manera muy
tenue, han decidido que lo mejor para todos es terminar conmigo de una vez por
todas, una decisión racional, supongo.
Entonces
este es el fin, la sombra del gran hombre vuelve a aparecer en la habitación,
pero esta vez no está sosteniendo un mazo, trae entre manos un arma de fuego,
lo veo cargarla y apuntar hacia mí, lo único que me queda es cerrar os ojos y
esperar lo inminente. Ta vez este viaje no fue en vano después de todo, la mala
noticia es que no logré cambiar nada, pero la buena es que al menos podré
volver a estar con mi familia, no puedo esperar para verlos de nuevo.
-Razor
![]() | |
| Imagen obtenida de: http://cdn29.us1.fansshare.com/images/vector/vector-game-android-game-1379233047.jpg |

Sombra Sobrante